El trabajo gráfico de Ugo Rondinone mantiene la misma complejidad temática y variedad de registros que sus obras en soportes tan diferentes como la pintura, el video o la instalación. Su muy personal universo creativo está teñido de sentido del humor, de

melancolía y de un gusto por lo extraño, así como elementos de la cultura popular y de la literatura. En todos sus trabajos utiliza tanto la gramática del pop como el minimal, con un vocabulario propio y una refinada rebeldía. La exposición se articula en tres bloques que corresponden a tres importantes conjuntos editados en diferentes épocas y que abarcan casi la totalidad de su producción gráfica.

El trabajo gráfico de Ugo Rondinone mantiene la misma complejidad temática y variedad de registros que sus obras en soportes tan diferentes como la pintura, el video o la instalación. Su muy personal universo creativo está teñido de sentido del humor, de melancolía y de un gusto por lo extraño, así como elementos de la cultura popular y de la literatura. En todos sus trabajos utiliza tanto la gramática del pop como el minimal, con un vocabulario propio y una refinada rebeldía. La exposición se articula en tres bloques que corresponden a tres importantes conjuntos editados en diferentes épocas y que abarcan casi la totalidad de su producción gráfica.