Antoni Muntadas en Galería Moisés Pérez de Albéniz

21 de enero al 18 de marzo de 2017

Es la segunda exposición de Muntadas (Barcelona, 1942) en la galería del navarro afincado en Madrid desde hace cuatro años. Su afán por definir conceptualmente el espacio público es relevante. Sus consensos de poder se basan en la tremenda potencialidad que adquieren el uso de las palabras y los códigos semióticos que emanan de su uso. El catalán enumera una serie de palabras que se han ido desgastando con la proliferación de su uso indiscriminado y nada casual. Partimos de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad y concluímos en que una palabra repetida un millón de veces se convierte en nada, en una “no palabra”. No es un nuevo lenguaje, es el desguace del lenguaje por abrasión. Y Muntadas lo sabe y lo transmite con su clarividencia habitual en la elegante combinación de señales yuxtapuestas que son sus obras. Y cómplices somos muchos, en cuestión de proporciones, por exceso y defecto, los centros neurálgicos del poder y sus satélites rebotadores como los mass media entre otros y quién sabe si las redes sociales. Palabras como transparencia, ideología, populismo, democracia, son como palabras newton que caen por su propio peso y en su vuelo y precipitación van menguando de significado en el mejor de los casos ya que a veces desaparece por completo.

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 Las producciones de Muntadas se caracterizan por trazar relaciones entre esos mecanismos de poder que se vinculan por la necesidad de pervivir en el tiempo; fuerza y fragilidad a la vez

En esta exposición se sintetizan los trabajos en los que el artista lleva explorando durante dos décadas, desde aquel España va bien de 1999 (nunca una frase de otro resultó tan apropiada para describir algo). Nosotros creemos que lejos de descontextulizar, la obra de Muntadas contextualiza, enmarca, define y representa un realismo, me atrevería a decir descarnado, lo que pasa es que su estilo elevado a la hora de contarnos las cosas impide que lo contemplemos como algo a ras de suelo.

Sus palabras, breves palabras, tal y cómo las podemos ver expuestas en la galería sita en la calle del Doctor Fourquet (magnífica su puesta en escena y el orden elegido para la muestra por parte de sus responsables) nos conducen a aquella frase que debería ser la biblia del buen comunicador, es decir, del buen artista: sólo se sabe lo que se sabe decir. Y Muntadas sabe lo que dice, a su modo.

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