La galería Rodrigo Juarranz y Ediciones Carla Torres presentaron el libro de artista que el creador asturiano Marcos Tamargo ha realizado sobre la obra cumbre de la poesía mística española del siglo XVI, el Cántico espiritual de san Juan de la Cruz. El libro está compuesto por una obra original y seis grabados del artista, así como el texto del poema traducido a once idiomas, todo ello realizado sobre papel artesanal de 600 gramos y con una tirada exclusiva de cien ejemplares numerados y firmados. Hace ahora dos años, el creador gijonés Marcos Tamargo, junto con el galerista Rodrigo Juarranz y la editora Carla Torres, iniciaron un proyecto artístico y editorial de gran calado que tiene como eje vertebrador una de las obras cumbre de la literatura en español, el Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, con la idea de crear un libro de artista en el que conjugar el lenguaje universal del arte con la literatura, y con la ambición añadida de poder ser entendido y apreciado por personas de culturas muy diferentes, al incluir la traducción del poema a once idiomas, desde el francés y el inglés al hindi o el japonés, como reflejo de la universalidad del arte y la palabra.

En este sentido, y bajo la premisa de que la cultura es una de las fuerzas más integradoras del mundo, los indelebles versos del poeta místico han representado para Marcos Tamargo, más allá de una fuente de inspiración, un viaje a la introspección, al reencuentro con el sentido interior y al conocimiento propio que unir al viaje físico, que le ha llevado a lugares tan distintos como Nueva York o Kenia. Y precisamente de esta confluencia de experiencias, impresiones y emociones nacieron los seis grabados del libro, que realizó mientras vivía en Kenia, en los que se muestra no solo su interpretación de los grandes temas contenidos en el Cántico espiritual, sino que son también un reflejo de su yo más profundo y de su incesante búsqueda de nuevos lenguajes y elementos expresivos, algo esencial para el artista asturiano porque eso es en definitiva lo que da sentido a su evolución tanto en la vida como en el trabajo creativo.

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Además, el libro se completa con una obra original del artista, distinta en cada uno de los cien ejemplares que componen la tirada de esta edición exclusiva, realizada toda ella sobre papel artesanal de 600 gramos de 40 x 60 cm, y que ha sido impresa en el taller de unos de los mejores grabadores de nuestro país, el de Juan Lara, quien también ha elaborado la caja en la que va contenido el libro, y que es en sí misma una obra de arte. Una de las constantes en los últimos trabajos de Marcos Tamargo es la utilización para sus composiciones de pequeños objetos o piezas de hierro, así como pequeñas cantidades de tierra o arena que recoge en sus viajes y que integra en sus obras no como simples elementos decorativos, sino como parte sustancial del tema de la propia creación. Son, por tanto, objetos relacionados con su trayectoria vital o sus orígenes, como las maderas y hierros que han formado parte de la casa de sus antepasados en Asturias, o unos girasoles que él mismo plantó y que, al secarse, intervino e incluyó en sus cuadros, en una metáfora que habla de la germinación de la vida y del ciclo infinito de muerte y renacimiento, como lo es también el propio objeto inánime condenado al olvido, que el artista rescata del abandono y al que insufla nueva vida.

Así, en algunas de las obras originales incluidas en los ejemplares únicos del libro, Tamargo ha utilizado estas materias como referencia a san Juan de la Cruz, como las semillas, que son un paralelismo sobre el nacimiento y la creación de este poema literario, o los hilos y cuerdas que evocan el camino hacia la salida del laberinto de la existencia. Otro homenaje de gran simbolismo es la inclusión en una de las obras de una reja que no tiene ni principio ni fin, en una metáfora de que no hay “cárcel” para la creación, ya que, como es sabido, san Juan de la Cruz fue capaz de escribir un poema que ha franqueado todas las fronteras, geográficas y temporales, desde la pequeña celda del monasterio en el que vivía encerrado. Y en esta misma línea, en una de las últimas obras que ha realizado, ha añadido la raspadura del yeso de la pared de su taller, una representación de cómo solo con palabras san Juan logró que su obra traspasara las paredes de su celda y conquistase el mundo y la eternidad. En otro de los grabados la referencia a san Juan de la Cruz es más directa, al incluir un párrafo del poema “Ouvras y espesuras”, que para Marcos Tamargo no solo evidencia la gran espiritualidad y humanidad del poeta, sino que sintetiza las diferentes percepciones e interpretaciones que el concepto amor tiene en la obra de san Juan, entre el amado y la amada, entre el ser humano y lo sobrenatural –que para Tamargo se encarna en la naturaleza–, y que también trasciende al enfrentamiento entre el amor espiritual y el terrenal.