El segundo eje de trabajo de Drawing Room será el dibujo como campo de reflexión en los artistas de media carrera, que vehiculan con frecuencia su concepción del arte y de la creación de una forma especialmente reveladora. La galería Punto de Valencia, presenta la obra reciente de un  artista consagrado,  Joan Cardells (Valencia, 1948).

            Joan Cardells se graduó en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia y en 1966 funda “Equipo Realidad” junto con el recientemente fallecido Jorge Ballester, donde la realidad es observada bajo una mirada crítica de marcado compromiso social. A partir de 1977 inicia, ya en solitario, una serie de dibujos y esculturas en uralita y cartón cosido. Cardells siempre ha afirmado tener una absoluta pasión por el dibujo “con solo un lápiz y un papel te permite hacer cualquier cosa del mundo”, de aquí quizá su afición obsesiva por el blanco y el negro.

Receptor de numerosos premios se pueden destacar el Premio Cáceres de Escultura, en 1982, o la participación en L’Artpourl’Europe. Sculpture Espagnole Contemporaine, en 1989. En el año 2000 recibe de la Diputación de Valencia el Premio Alfons Roig de Artes Plásticas.

Su temática es muy variada al igual que sus fuentes de inspiración, con reinterpretaciones abundantes, en donde los objetos industriales, el comercio y sus actividades se mezclan con imágenes arquetípicas, numerales y ordinales, perdido en un universo de objetos que parecen apabullarle.

Joan Cardells ha expuesto en importantes museos nacionales e internacionales, con son el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la Sala Parpalló, de la Diputación de Valencia, la Fundació Joan Miró, el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, entre otros. Así mismo, su obra se encuentra presente en importantes colecciones entre las que destacan el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la Diputación de Valencia, Colección Banco de Valencia, Colección Bancaixa, Colección de la Comunidad de Madrid o Fundació La Caixa.

La evolución en la trayectoria de Cardells sufre un giro copernicano cuando abandona el “Equipo Realidad” por lo deja la pintura y se dedica a la escultura y, sobre todo, al dibujo. Es posible que por este motivo pierda cierto reconocimiento del mercado del arte, ya que el dibujo quizá tenga menos relevancia que la pintura o la escultura, pero su reputación de artista completo y comprometido con su disciplina le convierte en uno de los dibujantes más respetados del oficio por parte de sus compañeros de profesión y la crítica especializada. Su estilo va cambiando muy a menudo y desarrolla un lenguaje artístico donde dibujos y esculturas se difuminan en un todo coherente y hermoso, con visibles influencias del canon clasicista, obras que entremezclan visiones vanguardistas y clásicas. Actualmente, a sus casi 70 años, sigue dibujando con pasión y un innato sentido del aprendizaje muy arraigado, reivindicando el dibujo como el mejor de los soportes artísticos. “El dibujo no tiene por qué ceñirse al papel”, es una frase que repite con convicción.

La mejor frase que explica la obra de Cardells sea aquella que definió su obra como el mejor ejemplo de un clasicismo dentro de la más fresca contemporaneidad. Sugerente y fascinante a partes iguales.

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