La periodista y presentadora de televisión Paloma Chamorro, famosa por su programa musical de los 80 La Edad de Oro, falleció a los 67 años. Aquel programa hizo de la provocación y el descaro sus señas de identidad. Lou Reed, Alaska y Dinarama, Kaka de Luxe, Los Rebeldes, The Smiths, Loquillo, o Almodóvar & McNamara, entre otros, pasaron por el programa.

Fue capaz de llevar a la televisión española a los mejores artistas en un momento en que este país estaba al margen de los circuitos internacionales relevantes del arte contemporáneo

Licenciada en Filosofía, poseía amplios conocimientos de artes plásticas, música, literatura, cine y teatro, su profunda cultura le permitió crear y dirigir espacios muy relacionados con la cultura, como Trazos.  La Edad de Oro, además de música, fue escaparate de las artes plásticas, el cine y los movimientos sociales más innovadores, en donde la polémica y la provocación originó algunas de las trifulcas más comentadas de la época, como la aparición de Chamorro con un Cristo crucificado con cabeza de cerdo en un programa emitido el 16 de octubre de 1984 lo que sirvió para que la cancelación del mismo. La presentadora fue procesada por ofensas a la religión siendo absuelta seis años después.

El 29 de octubre de 1988, Paloma Chamorro estrenó el espacio de producción propia La realidad invertida, una continuidad de su anterior espacio Estación de Perpiñán, dedicado a los movimientos y artistas contemporáneos más importantes, recogiendo su producción más destacada y los acontecimientos más significativos de su trayectoria profesional. Entre los entrevistados figuraron: Salvador Dalí, Joan Miró, Robert Mapplethorpe, Keith Haring, George Condo y David Hockney. Todo un reto y una hazaña, ya que España, por aquella época, estaba fuera del circuito de primer nivel del arte contemporáneo internacional. Conseguir la presencia de estos iconos suponía un enorme esfuerzo de producción para un programa que no lograba concitar un gran número de seguidores, a pesar de ser reconocido por la crítica y los no demasiados aficionados que existían en este país. Quizá por ello y en numerosas ocasiones, como en enero de 1989, amenazó con abandonar el Ente Público, por considerar que no le facilitaban en nada su labor y que todo eran problemas a la hora de producir este tipo de espacios minoritarios. La realidad invertida se emitió hasta enero de 1989. Tal vez fue el intento más serio y relevante de asumir el arte contemporáneo como una programación susceptible de ser integrada en las parrillas de una televisión pública de calidad y con inquietudes hacia el arte y la cultura contemporánea, más allá de la celebérrima La Edad de Oro. Chamorro nunca se desvinculó del arte y continuó vinculada a TVE realizando documentales sobre esta disciplina cultural, como un programa monográfico de homenaje a la pintora Maruja Mallo (1995) o conmemorando el 250º Aniversario del nacimiento de Francisco de Goya (1997).

La polémica siempre le acompañó y tuvo que soportar persistentes campañas de desprestigio por parte de algunos medios de comunicación

Se definía como una “filósofa de la acción” y aseguraba que nunca había buscado polémicas sino “ensanchar los límites de la libertad de expresión”. A veces fue acusada de amiguismo por llevar a sus afines y colegas, de centralista, por arrogar a la movida madrileña un papel único en la modernidad patria de aquella época, de epatar por epatar, sin contenidos potentes que justificaran tales despliegues provocativos, en fin, las críticas no le eran ajenas. Pero hoy, vista con la perspectiva del tiempo, Chamorro nos dejó un patrimonio televisivo que merece la pena ser estudiado con detenimiento porque fue un intento de incorporarnos a algo que desconocíamos y que observábamos con recelo. Aquella frase machadiana de “España dominadora, desprecia cuanto ignora”, puede definir razonablemente la respuesta y reacciones que suscitaban los trabajos de Chamorro. Prácticamente había una columna de opinión por semana en algunos periódicos conservadores que pedían su cese televisivo y algunos iban más allá, instando a su procesamiento judicial inmediato.

Desde aquí, desde nuestra realidad sumergida a su realidad invertida, rendimos homenaje a una de las pioneras de la difusión del arte contemporáneo en España. Poco más que decir.

paloma chamorro