Los arquitectos españoles Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta han sido galardonados este miércoles con el Premio Pritzker 2017 “por su compromiso inflexible con el lugar” en el que trabajan para la creación de “espacios que están en relación con sus respectivos contextos y buscan conexiones entre el exterior y el interior, lo que da como resultado una arquitectura emocional y experiencial”.

Los tres crearon en 1988 el estudio RCR en Olot (Gerona), su ciudad natal, “Los arquitectos somos constructores de sueños”, suelen decir Rafael, Carme y Ramón, distinguidos con el Pritzker, el Oscar de la arquitectura.

Destacan la sobriedad casi escultórica del Musée Soulages de Rodez, inaugurado en 2014 por François Hollande y uno de sus proyectos más mediáticos, a una plaza construida en el vacío, el Espai Públic Teatre La Lira de Ripoll. Su arquitectura local, se ha convertido en universal.

El anuncio ha sido realizado en Chicago (EEUU) por el presidente de la Fundación Hyatt, Tom Pritzker, que ha destacado el hecho de que el jurado haya elegido, por primera vez, a tres arquitectos como receptores del premio, que se otorga a sus trabajos y no al estudio que fundaron hace casi tres décadas.

“Aranda, Pigem y Vilalta han tenido un impacto en la disciplina más allá de su área inmediata. Sus trabajos abarcan tanto espacios públicos como privados, centros culturales o instituciones educativas y su habilidad para relacionar de forma intensa el medioambiente específico de cada lugar es un testimonio de su proceso y su profunda integridad”, ha señalado Pritzker, quien además  ha añadido “que se trata de tres arquitectos que trabajan de forma local pero que a la vez evocan una identidad universal a través del uso creativo de materiales modernos incluyendo acero reciclado y plástico”

Es la segunda vez que el premio recae en España, tras Rafael Moneo, que fue galardonado con el Pritzker en 1996.

“Han demostrado que la unidad de un material puede proporcionar una fuerza increíble y una gran simplicidad a un edificio”, ha resaltado el presidente del jurado, el arquitecto británico Glenn Murcutt, Premio Pritzker 2002.

El fallo del jurado también señala que vivimos “en un mundo globalizado en el que debemos confiar en las influencias internacionales”, pero cada vez más y más gente tiene miedo de que debido a esa influencia internacional “estamos perdiendo nuestros valores locales, nuestro arte y costumbres locales”. Agrega que Aranda, Cigem y Vilalta “nos demuestran que es posible combinar ambas perspectivas y que nos ayudan a ver, de la forma más poética y bella, que la respuesta a la cuestión no es una u otra y que podemos, al menos en arquitectura, aspirar a tener ambas. Nuestras raíces firmemente asentadas y nuestras ramas extendidas hacia el resto del mundo”.

Entre sus proyectos más destacados están el centro de arte La Cuisine, en Nègrepelisse (Francia); el museo Soulages, en Rodez (Francia) -en colaboración con G. Trégouët, el restaurante Les Cols, en Olot; la Bodega Bell-Lloc, en Palamós (Gerona) o la Biblioteca Sant Antoni-Joan Oliver, en Barcelona.

Será en Japón, en el Palacio Akasaka de Tokio, donde el próximo 20 de mayo Carme Pigem, Ramón Vilalta y Rafael Aranda recojan su Premio Pritzker.

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