Hasta el 9 de enero de 2017

 

El Museum of Modern Art de Nueva York y el Museo Reina Sofía han organizado una de las retrospectivas más completas dedicadas al artista belga Marcel Broodthaers (1924-1976). Su extraordinaria producción artística durante las décadas de los años sesenta y setenta del siglo XX, lo situó como uno de los artistas más importantes del panorama internacional, ejerciendo desde ese momento hasta la actualidad una gran influencia en muchos artistas contemporáneos. Tras un trabajo inicial dedicado a la poesía, la crítica periodística y la fotografía, Marcel Broodthaers decide en 1964 convertirse en artista visual. A partir de entonces, se percibe en toda su obra una preocupación por dar respuesta a las preguntas básicas de las artes plásticas, cuestionándose la idea de representación y la producción de significado a través del uso de sistemas de conocimiento existentes.

A lo largo de su carrera, desde sus tempranos objetos formados por mejillones y huevos hasta su posterior museo ficticio, el Musée d’Art Moderne.Département des Aigles, o la retrospectiva Décor. A Conquest by Marcel Broodthaers que inauguró en 1975 en el Institute of Contemporary Arts de Londres, Broodthaers mantuvo siempre una posición única dentro del mundo del arte. A través de un planteamiento radical de los enfoques tradicionales de la poesía, el cine, los libros o la propia exposición, el artista encontró su propia vía para desarrollar un trabajo con el que dar un personal punto de vista a los por aquellos años nacientes arte pop y conceptual, así como a crear toda una estructura centrada en la crítica institucional.

La exposición, que plantea un recorrido por las múltiples facetas de este artista mediante la selección de un conjunto de aproximadamente 300 obras representativas de su práctica artística, está acompañada por la publicación de un extenso catálogo, con ediciones en castellano e inglés, con textos de los propios comisarios junto a historiadores del arte como Jean-François Chevrier, Thierry de Duve y Benjamin H. D. Buchloh, así como de una selección de capítulos dedicados a diferentes apartados de la producción del artista belga. El trabajo de Broodthaers, en el que se advierte la herencia metodológica y conceptual de Stéphane Mallarmé, se organiza principalmente en tres temas. El primero, el lenguaje en cuanto instrumento visual, en el que cabe incluir su práctica de prolongación del lenguaje: Pense-Bête (1963), Le Corbeau et le Renard (1967), Exposition littéraire autour de Mallarmé (1969), Miroir (La signture de l´artiste) (1971). En segundo lugar, el objeto en tanto que mercancía, cuestionando la cosificación de la obra de arte y el aura de la obra original, como se puede apreciar en Jaula con huevos (1965-1966) o en Tabac belge (1975). El tercero de los temas es la revisión crítica de la institución museo, ejemplificado por su gran proyecto Musée d´Art Moderne. Département des Aigles (1968-1972). Con ellos se pone de manifiesto que, entre sus contemporáneos, es uno de los que de manera más insistente y rotunda cuestiona el papel social del artista y el papel comercial de la obra de arte. El propio Broodthaers declara creer “estar haciendo una reflexión sobre la sociedad y la cultura por medio de casi todas las piezas que realizo”.

Fuente: Museo Reina Sofía