Este proyecto es uno de los ganadores de la VIII edición de ‘Se busca comisario’. La muestra estudia la representación de la problemática de la salud mental en los últimos cuarenta años. La Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid vuelve a dar cobertura a los artistas emergentes en nuestro país.

La Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid presenta el proyecto ‘Apuntes para una psiquiatría destructiva’, de Alfredo Aracil, uno de los ganadores de la última edición de ‘Se busca comisario’. La muestra, a cuya inauguración asistió la directora general de Promoción Cultural, María Pardo y el subdirector general de Bellas Artes Antonio Sánchez Luengo, podrá visitarse hasta el 21 de mayo en la Sala de Arte Joven (avenida de América, 13).

El proyecto expositivo que presenta la Sala de Arte Joven, ‘Apuntes para una psiquiatría destructiva’, estudia la representación en torno a la problemática de la salud mental desde la época de la reforma psiquiátrica de los sesenta hasta la actualidad.

La muestra parte de una constelación de obras y de documentos producidos entre finales del franquismo y el inicio de la democracia, junto con una serie de nuevas producciones que plantean un recorrido circular. En él, se interpela a la imagen de la locura en su dimensión más cotidiana, devolviendo al presente las enseñanzas de los movimientos críticos de los setenta, en busca de una nueva cultura psiquiátrica más allá de lo exclusivamente médico, en la que producción artística y afecto complementan el trabajo clínico.

Las obras de Jorge Anguita, Misha Bies, Sofía Bauchwitz, Antonio Ferreira, Jaume Ferrete, Dora García, Pep Cunties, Eduardo Subías, Jesús Atienza, Marian Garrido, Carlos González Rajel, Noemí Iglesias, Carlos Osorio y La Rara Troupe aúnan la crítica a las condiciones de vida dentro de las instituciones mentales con la exploración de distintos cuadros de trastornos recogidos en los sucesivos manuales de diagnóstico a partir de los años cincuenta, cuando se produce un giro psicológico y subjetivo en la economía global.

Tras la efervescencia de los años 70, cuando se popularizó la anti-psiquiatría las críticas a la salud mental han desaparecido de la esfera pública. Aracil pretende abrir ese debate de forma que con cuidado y sin caer en tópicos banales y resobados sobre el concepto de la genialidad individualista del enfermo mental que descarga todo su poder creativo en un lienzo o sobre un libro, nos muestra las diferentes fases en que la situación del afectado por problemas psiquiátricos sufre rodeado por todo tipo de insalvables obstáculos y que en muchos casos acaba convirtiéndose en un motivo de reflexión interdisciplinar, desde la meramente médica a la aproximación artística. Aracil conoce bien de lo que habla y ha sabido dotar a la exposición que él comisaría de un continuo legible que coherencia los diferentes discursos irregulares de los artistas que allí exponen su trabajo. Destacamos las propuestas de Noemí Iglesias y de Jaume Ferrete. Interesantes, en el que el poder de la documentación médica referida a los datos de un grupo de pacientes y el poder gráfico bien ordenado y brillantemente puesto en escena de algunas pruebas médicas tradicionales nos trasladan a la ansiedad casi tétrica que padece cualquier paciente sometido a un control médico exhaustivo. Por su parte Ferrete, sabe utilizar el poder que genera su instalación acústica en la que una voz sintética nos atormenta con su mensaje eficaz, fiable y científico. La paradoja es que acabamos desconfiando de todo lo que se nos cuenta. Todo un acierto. Solo se sabe lo que se sabe decir, o en equivalente del famoso aforismo: Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje. Aunque a veces todo se amalgama en confuso orden que nos iguala con el resto de las personas, incluidos aquellos que han sido excluidos a los márgenes de la sociedad sana mentalmente. En resumen merece la pena acercarse un rato y conocer las propuestas de estos artistas que inciden en un tema que debería someterse cada cierto tiempo a revisión y debate.

Otro acierto es que el proyecto se complementa con una serie de actividades que reúnen a artistas, profesionales de la psiquiatría e interesados en esta disciplina médica con “la idea de dejar atrás los estigmas que atraviesan la experiencia de la locura”, en palabras del comisario de la exposición Alfredo Aracil.

6.- Marian Garrido

1.- Carlos Osorio

8.- Noemi Iglesias 1