Dicen los artistas que con el dibujo no hay posibilidad de engaño, el trazo no es mentiroso, el color puede enmascarar defectos, pero el dibujo te pone ante el espejo. Drawing Room es la feria dedicada exclusivamente al dibujo y que ha celebrado su segunda edición en el madrileño barrio de Salamanca de Madrid. Mónica Álvarez Careaga, directora del certamen y el equipo curatorial realizaron un excelente trabajo, recopilando una serie de dibujos de mucha calidad y logrando dar un continuum perfecto para alcanzar una mejor comprensión de lo allí expuesto. En comparación con el espacio disponible en otras ferias es un espacio pequeño, pero lo que albergan las dos salas de la calle Velázquez, 12 es enorme. Cientos de dibujos de artistas contemporáneos, a través de 37 artistas agrupados en 21 galerías nacionales e internacionales nos muestran la apasionante vitalidad que vive actualmente el dibujo contemporáneo y el protagonismo cada vez mayor que Drawing está teniendo durante la Semana del Arte de Madrid. Ese reducido espacio nos permite contemplar las obras de forma más íntima y reflexiva, una distancia perfecta para proyectar mejor nuestro entendimiento.

Raul-ARTILES

La riqueza temática y expresiva es evidente, la libertad creadora no tiene límites. El artista frente al soporte en el que plasmará la obra, es el unplugged de la creación artística, sin engaños ni aderezos.

Destacan muchos artistas, como la estupenda Ángeles Agrela (Yusto Marbella) y la utilización del cuerpo femenino a través de su control técnico excelente que consigue que reflexionemos sobre el papel de la mujer a lo largo de la historia del arte. Inquietante y fascinante a partes iguales. Destacaríamos también el intelectualismo del belga Vanhee y de su compatriota Lutgens, mucho más sarcástico y provocador / deshinibido.  Nos gustó la premiada Clara Sánchez (ATM) por su sutileza y valentía. Regina Giménez (Rodríguez Gallery) con su vuelta a la simplicidad geométrica de los años 20. El proyecto de Cristina Almodóvar (Set Espai DÁrt) también merece la pena ser destacada, sus dibujos a tinta proyectan su levedaz en el papel adaptando formas tridimensionales muy atractivas. El luso Manuel Cairo (Carlos Carvalho) construye bloques superpuestos en los que la arquitectura y el diseño se convierten en la materia intelectual del que nacen sus obras. El consagrado y siempre interesante Joan Cardells (Galería Punto) reflexiona sobre la relación entre escultura y dibujo, el grafito como cincel. Enorme Cardells. También de Punto, el argentino Matías Ercole dibuja con cuchillas sobre una capa de tinta china. Su mezcla final consigue unos efectos abstractos muy visuales. El valenciano Manuel Blázquez (Paz y Comedias) rompe el vacío con sus construcciones lineales de forma artesanal pero a la vez rotunda. Irene González (Silvestre) dibuja escenas meláncolicas muy ligadas al poder evocador del pasado. Es una dibujante muy certera ya que sabe combinar perfectamente la imagen con la propia representación que emana de ella. Finalizaremos con el argentino Emmanuel Lafont (Yusto Giner) y su revolutum caótico, simbólico y mágico de su obra. Un exprimidor poderoso de conciencias.

emmanuel-lafont

Un gran acierto ha sido la elaboración de los programas Ritorno al disegno y Linee Forti, en el que el dibujo italiano contemporáneo fue protagonista y se presentó con honores en la Semana del Arte de Madrid. La tradición italiana del dibujo no tiene parangón y su correlato contemporáneo reúne los suficientes alicientes como para ser estudiados y mostrados en este tipo de eventos. Cuatro galerías y siete artistas constituyeron la delegación italiana, en la que destacan los consolidados artistas Ericailcane, dibujante urbano, Laurina Paperina: sarcástica, colorista e irreverente, igual a ternura y para finalizar Anna Turina, con sus mensajes desacralizadores a través del juego de las máscaras y las exageraciones.

Ericailcane

También nos pareció un acierto el encuentro que se celebró en el Museo ABC de Dibujo e Ilustración de Madrid en el que tres expertos conocedores del coleccionismo de dibujo contemporáneo abordaron, basándose en su experiencia, los retos y expectativas actuales de la disciplina y el mercado contemporáneo. Para finalizar, otra elección afortunada  fue la sesión de dibujo colectivo El Club de la tinta china, en donde artistas y aficionados podían participar conjuntamente en la creación de sus propias composiciones. Una forma excelente de implicar y  motivar a los amantes de la disciplina y compartir con los artistas momentos muy agradables.

En resumen, esta segunda edición de la feria persevera por el buen camino iniciado y se consolida como una de las grandes alternativas complementarias a Arco, demostrando así que la especialización puede abrirse paso como el mejor modo de generar públicos de calidad y con identidad propia.