En septiembre de 1974 un grupo de artistas representantes del pop art soviéticos se reunieron en un terreno baldío en el bosque urbano de Beliayevo (Moscú) en una exposición no oficial. En un terreno baldío en un día cubierto de nubes, un grupo de artistas de vanguardia como Eugenio Rutkin, Oscar Rabin, Oleg Tselkov, Eduard Steinberg, Nikolai Smoliakov, Igor Holin, Vladimir Bougrine, Eduard Drobitsky, Alex Zhdanov, Lidiva Masterkova, Vladimir Nemukin, Edouard Zelenine y los creadores de Sots Arte, Vitaly Komar y Alexander Malamid, junto con amigos, familiares y periodistas occidentales, se dieron cita para preparar un evento artístico con una clara reivindicación política contra el régimen opresor de la Unión Soviética. Se trata del único acto represivo que se conozca en contra del art pop en ningún país del mundo. Uno de los organizadores aseguró en Londres unos años más tarde que “los días anteriores de la exposición fueron de gran inquietud ya que no recibíamos respuesta de las autoridades y decidimos seguir adelante con la exposición, a pesar de que se rumoreaba que íbamos a ser reprimidos con dureza por parte del régimen. Todo podía ocurrir, era aterrador”.

Komar y Melamid Lenín con corona Millennialsart

Las pinturas fueron instaladas en soportes improvisados hechos de madera maciza. A pesar de que el evento se cubrió a nivel mundial y todo hacía parecer que las autoridades soviéticas no reducirían con brutalidad el acto y que dejarían hacer y decir a los artistas allí congregados. Pero no fue así. Los artistas y periodistas fueron cazados y embestidos como conejos por bulldozers por la policía y fuerzas de seguridad afines.

El realismo socialista era el modo de arte oficial de la Unión Soviética desde los años 30 y apoyado con contundencia por el estado, y quien se separara de él podría ser inhabilitado profesionalmente como mal menor que le pudiera suceder. Todas las formas de arte estaban prohibidas y los artistas que renegaban del realismo imperante eran procesados. Uno de los motivos de esta exposición era denunciar el acoso al que eran sometidos los artistas independientes en la Unión Soviética.

Represión del evento arte Millennilasart

La fuerza policial uniformada cargó con excavadoras y cañones de agua ya que el evento fue considerado por las autoridades como de extrema gravedad. Además les acompañaron doscientos policías de paisano que se hicieron pasar por jardineros y obreros indignados espontáneamente con los artistas por la profunda ofensa realizada a su sensibilidad proletaria y patriota. Hoy se sabe que obedecían órdenes directas del KGB. Los atacantes destruyeron las pinturas, golpearon, escupieron y detuvieron a los allí congregados. Algunos artistas fueron arrastrados por las palas de las excavadoras. Uno de los artistas y organizadores, Oscar Rabin afirmó que “sintió terror al observar como las obras y los artistas fueron brutalmente apaleados con excavadoras, un símbolo de los regímenes autoritarios, al igual que los soviéticos en Praga”

Protagonistas de la exposición Millennialsart

El evento fue ampliamente difundido en los medios occidentales, con una repercusión extraordinaria que produjo la condena unánime de toda la comunidad occidental. Esto desconcertó a las autoridades soviéticas que tuvieron que permitir la celebración quince días después de una exposición similar al aire libre en el bosque urbano de Izmailovo. Esta nueva exposición contó con obras de 40 artistas que se expusieron durante cinco horas y que fue visitada por más de quince mil personas. Resultó paradójico que muchos de los mejores artistas no pudieron mostrar sus mejores obras ya que resultaron destruidas en Baliayevo por los desmanes de las fuerzas de seguridad. Las cinco horas de Izmailovo son conocidas en el mundo del arte como “el medio día de la libertad”. La exposición de Izmailovo a su vez dio paso a otras exposiciones de arte de vanguardia que constituyeron un antes y un después en la dignidad y desarrollo del arte contemporáneo ruso y de sus artistas.