Artprice presentó su noveno informe anual sobre el mercado del arte contemporáneo, elaborado mediante el análisis de las ventas en subastas internacionales entre julio de 2014 y mediados de 2015. La principal conclusión: “La subida de los precios del mercado del arte contemporáneo de muy alto nivel continua intensamente como ya sucediera un año antes” .Según el informe, el arte contemporáneo se ha convertido en el principal motor del mercado del arte mundial, un papel que históricamente había desempeñado el arte moderno.

Por todo ello, en Artquarium queremos facilitarte, para una mejor comprensión, aquellos momentos de la historia del mercado del arte, que consideramos fundamental para que transites con mayor conocimiento por este apasionante mundo. Te recordamos que todas las disciplinas taxonómicas poseen un componente absolutamente subjetivo, y ésta no ha de ser una excepción.

1) La Fuente(1917)

Es una obra de arte atribuida a Marcel Duchamp. En ese año expuso un urinario en el museo de Nueva York, lo tituló “La Fuente” (Fountain) y lo firmó como “R. Mutt”. Es una pieza denominada readymade, (también objeto encontrado, del francés objet trouvé)[3] el arte realizado mediante el uso de objetos ya existentes que normalmente no se consideran artísticos. Con esta obra, Duchamp inició una auténtica revolución en el mundo del arte (introduciendo el vanguardismo) al demostrar que cualquier objeto mundano podía considerarse una obra de arte con tal de que el artista lo quitara de su contexto original (en este caso, un baño) y lo situara en un nuevo contexto adecuado -una galería o un museo- y la declarara como tal.

 

Al principio no existía ningún tipo de mercado de arte de este tipo. Apenas había público y muy pocas galerías estaban dispuestas a mostrarlo. Finalmente Pollock logró convertirse en una estrella en vida gracias a Greenberg quien creó vínculos entre él y otros artistas y las grandes instituciones culturales de Estados Unidos y los principales coleccionistas como los Guggenheim, Rockefeller o Morgan. Algo similar que hizo reverdecer el mercado de arte europeo y británico, en particular, fue David Sylvester, junto al artista Francis Bacon, desde finales de los 80 al 2000.

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3) Japón entra en escena (1970)

El boom y posterior consolidación industrial japonés hace que los coleccionistas japoneses entren en escena en los años setenta, con un panorama nacional floreciente y un interés máximo en el arte occidental que se trasluce en uno de los primeros fenómenos de seguidores o fans de algunos de los más renombrados artistas contemporáneos.

 

4) Christie´s subasta un Van Gogh por 40 millones de dólares (1987)

En marzo de 1987 obtuvo resonancia mundial la noticia de la compra de un Jarrón con catorce girasoles por el magnate japonés Yasuo Goto en una subasta en Christie’s de Londres, pagando una cifra récord hasta entonces en una subasta, de 39,9 millones de dólares.[. ] La pintura reside en la actualidad en el Sompo Japan Museum of Art de Tokio. Después de la compra se planteó una controversia sobre si se trataba de una auténtica obra de Van Gogh o una falsificación, una enorme polémica finalmente resuelta en 2002 con la publicación de un informe conjunto del Museo Van Gogh de Ámsterdam y del Art Institute of Chicago que confirmaba la autenticidad del cuadro, aunque matizaba que E. Schuffenecker había restaurado la obra y realizado algunos pequeños retoques.

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5) Supremacía de Nueva York en el mercado del arte contemporáneo (1988)

Sin embargo, en 1988, Londres deja de ser centro neurálgico del arte contemporáneo y toma el testigo ese mismo año la ciudad de New York, en plena burbuja especulativa (1987 – 1990). Asimismo, se produce un hito: la mercantilización de la obra de arte. Ambos cambios influyen en la inflación del mercado artístico y supone un aumento del volumen económico y de las cotizaciones en obras de grandes maestros impresionistas y expresionistas, recientemente fallecidos o vivos. Además, hay un descenso importante de las ventas del arte antiguo.

6) Crisis económica (1990)

Con la llegada de la crisis económica en 1990, las altas cotizaciones de los impresionistas descienden vertiginosamente y se mantienen en los niveles del arte antiguo. Las obras de arte que configuran el mercado especulativo dejan paso a los valores seguros, del mismo modo que en años anteriores. Se marcan pérdidas del cincuenta y cinco por ciento en las casas de subasta Christie’s y Sotheby’s, las mismas que controlan el ochenta por ciento del mercado, y los japoneses, cuyas compras suponían un cuarenta por ciento de las totales, se retiran del mercado occidental centrándose en el suyo propio.

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7) La mercantilización de la obra de arte. Expansión del mercado (1995)

En 1993 brotan los primeros síntomas de recuperación en el mercado artístico. El arte contemporáneo que se expone en los catálogos de las casas de subasta es de calidad. Aunque en 1994 el mercado sufre un pequeño retroceso, en 1995 presenciamos una recuperación notable del mismo: alta calidad en las obras presentadas en las casas de subasta e interés de coleccionistas e instituciones públicas y privadas con un resultado de pujas millonarias.

8) El mercado del arte se hiperinflaciona (1995-2007)

El mercado del arte siguió creciendo y, en Estados Unidos concretamente, la inflación se hace espectacular: desde 1995 hasta 2007 los precios se habían incrementado en un ochenta y ocho por ciento. El británicoDamien Hirst (1965) es el artista vivo con la obra mejor pagada. The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (La imposibilidad física de la muerte en la mente de algo vivo) alcanzó los 10 millones de euros. No era más –o no era menos, según se mire- que un tiburón tigre en una vitrina con formol (2005). El precio se queda en nada si se compara, dos años después, con For the Love of God (Por el amor de Dios), una calavera de platino con dentadura humana y diamantes, que vendió posteriormente por 74 millones de euros. España no fue menos cuando repasamos los remates conseguidos por obras en los inicios del siglo XXI. Asimismo, en 2007, el arte contemporáneo español tocó techo con los lotes ofrecidos por Christie’s en la ciudad de Madrid, adjudicando obras como Dejeuner sur l’ herbe II de Miquel Barceló en 816.250 €

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9) Hirst vende 220 obras directamente a través de la casa de subastas (2008)

Sin embargo, en el año 2008, inicio de la crisis mundial, hubo un hito que marcó un punto y aparte en el mercado del arte: el artista británico Damien Hirst vendió doscientas veinte obras directamente a través de la casa de subastas Sotheby’s Londres. Rompe con los cánones establecidos en el mercado del arte ya que lo habitual es que toda esta obra de reciente producción hubiera pasado por manos de los galeristas, llevándose un cincuenta por ciento de comisión. La calidad artística y el interés mediático de la obra de Damien Hirst le confiere permiso para jugar con las reglas del mercado, romperlas y escribir unas nuevas. Parece cada vez más claro que las propias galerías y coleccionistas, propietarios de muchas obras del autor, temerosas de que el mercado de Hirst se desplomara y les perjudicara brutalmente, mantuvieron la puja y compraron la mayoría de sus fondos a elevadísimos precios. El mercado de Hirst estaba a salvo.

10) Desaceleración del mercado (2009)

Un año más tarde, en 2009, las transacciones, en el mercado del arte en general, sufrieron una desaceleración de casi un 80% y los vendedores, ante un clima de desconfianza, prefirieron esperar a sacar sus mejores obras cuando la temporada fuera más favorable. Al igual que sucedió en 1990, los compradores apostaron por valores seguros, volviendo a retomar la pintura antigua. Sin embargo, Sotheby’s quiso superar los malos augurios y decidió dar un golpe de efecto subastando la colección de Pierre Bergé (Yves Saint Laurent), lo que fue un éxito para la casa ya que recaudó casi 400 millones de euros en tan solo tres sesiones en París.

11) Irrumpen los súper galeristas y participan activamente en las subastas (2000)

La Galería Gagosian y la Galería Saatchi, entre otras, han tratado de mantener el nivel económico de las obras de sus artistas jugando un papel activo en las subastas de arte. Cuando Christie’s marcó el récord por un relieve en bronce de Henri Matisse en 50 mil dólares en 2010, el comprador fue la Galería Gagosian. También la Galería pujó por la obra de Ed Ruscha Angry Because It’s Plaster, Not Milk (1965) por 3.200.000 dólares en Phillips de Pury en 2010, marcando también una subasta record por una obra del artista.

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12) El mejor año de la historia. Irrupción de los artistas y el mercado chino(2013)

El año 2013 ha sido el mejor en toda la historia del mercado del arte. Por ejemplo, Christie’s conseguía el 12 de noviembre de 2013 la cantidad de seiscientos nueve millones en una sola subasta. Los coleccionistas adquieren obra de artistas consagrados del siglo XX y artistas chinos del s. XIX y XX. En 2014 y 2015, el panorama es alentador: se percibe una mejoría constante en ligero ascenso y cabe destacar cómo los países árabes dinamizan el mercado del arte comprando obra occidental para llenar los museos nacionales que están en proceso de creación.

13) Se anuncia la venta directa por valor de 300 millones de dólares del lienzo Nafea faa ipoipo de Paul Gauguin. (2015)

Un óleo del Paul Gauguin fue comprado por 300 millones de dólares, lo que la convirtió en la obra de arte más cara de la historia. Según el periódico «The New York Times», la Autoridad de Museos de Qatar habría adquirido el cuadro, propiedad del coleccionista suizo Rudolf Stechelin. «Nafea Faa Ipoipo» («¿Cuándo te casarás?»), un sensual óleo de dos adolescentes tahitianas pintado por Gauguin en 1892, superaría nada menos que en cincuenta millones de dólares a la obra que ostentaba el primer número del ránking hasta ahora. Se trata de «Los jugadores de cartas», de Paul Cézanne, que fue vendido por 250 millones de dólares, también a Qatar, en el año 2011.

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14) Se subastan en Nueva York un Picasso y una escultura de Giacometti convirtiéndose en las piezas más caras jamás subastadas (2016)

Les femmes d’Alger (Versión ‘O’), obra tardía de Pablo Picasso vendida por 179,36 millones de dólares, y L’homme au doigt (el hombre que señala), una pieza de Alberto Giacometti, por 141,28 millones, se convirtieron en Marzo de 1016 en la pintura y en la escultura más caras jamás subastadas y protagonizaron la subasta del año en Nueva York.

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15) Otra realidad también existe y convive. El mercado secundario (2016)

Sin embargo, no todo se puede leer en macrocifras y en espectaculares movimientos de mercado. En el mercado primario del arte la recuperación es más lenta, son bastantes las galerías que han cerrado después de años de trabajo, han abierto otras muchas, y un gran porcentaje de artistas han de sobrevivir en este infierno mercantil, adaptándose a los nuevos tiempos. Algunos optan por venderse ellos mismos como parte de su obra u otros prefieren romper con las reglas preestablecidas.